Mitos sobre el uso de mascarillas quirúrgicas

En estos días corren por las redes algunos trucos o mejor dicho “mitos” de mascarillas quirúrgicas. Se comenta que ponerse dos mascarillas juntas refuerza la protección, que usarla del revés también es una opción o que incluso añadiéndole un salvaslip la convertimos en FFP2.

A continuación te explicamos estas Fake News:

Las mascarillas quirúrgicas “están compuestas por tres capas de tejido no tejido, y están creadas para tener capas de filtración intercaladas en el medio”. Una capa externa (la de color azul claro), impermeable y repelente de fluidos, una intermedia, que hace de filtro antibacteriano, y otra interna que absorbe la humedad que exhalamos al respirar, hablar o cantar.

Debido a su diseño, el filtrado no tiene las mismas características en un sentido y en otro, y su mala colocación puede causar una menor protección.

¿Cuándo es correcto usar 2 mascarillas una encima de otra?

 

FFP2/KN-95 + MASCARILLA QUIRÚRGICA

 

Ponerse una mascarilla quirúrgica encima de una FFP2/KN-95 sí tendría sentido. En primer lugar, porque evitaríamos salpicaduras sobre las FFP2, ya que las quirúrgicas IIR son resistentes a las salpicaduras. Y, en segundo lugar, porque serviría para utilizar durante más tiempo las mascarillas FFP2, ya que no estarían expuestas al exterior y quedarían bien protegidas.

FFP2 CON VÁLVULA + MASCARILLA QUIRÚRGICA

 

Aunque no veamos muchas por la calle porque en algunas ciudades están prohibidas, también existen las mascarillas FFP2 con válvula. Estas mascarillas protegen al que las lleva puestas, pero no a los demás. El aire que exhala la persona que la lleva puesta se escapa por la válvula en forma de gotitas que quedan suspendidas en el aire, favoreciendo así a la propagación del virus.

En este caso, también tiene sentido ponerse una quirúrgica encima porque se sigue protegiendo el que la lleva puesta y, además, evita contaminar a los otros gracias a la quirúrgica que filtra las partículas que se escapan por la válvula.

A continuación, exponemos los bulos sobre las mascarillas quirúrgicas:

 

ERROR 1: USAR LA QUIRÚRGICA AL REVÉS (La parte blanca por fuera)

 

Parece que las mil instrucciones que recibimos en las cajas de las mascarillas, en blogs de expertos y en las noticias no sirven para nada. ¿A caso la mesa de IKEA la montamos con las patas hacia arriba?

Como hemos dicho anteriormente, el filtrado de las mascarillas quirúrgicas no tiene las mismas características en un sentido y en otro. Ya que, si colocamos la parte impermeable (de color azul) hacia dentro nos dificultará la respiración y se nos acumulará más humedad en la cara. Además, dejando la parte blanca hacia el exterior, la mascarilla es más propensa a contaminarse por agentes externos.

ERROR 2: AÑADIR UN SALVASLIP Y CONVERTIRLA EN FFP2

 

Aunque sea la opción más ingeniosa, ni de lejos se puede convertir una quirúrgica en FFP2 pegándole un salvaslip en el interior.

Si aplicáramos este truco, no dejaríamos pasar el aire que exhalamos y estaríamos impidiéndole a la mascarilla que filtrara correctamente las partículas. El aire exhalado se escaparía como podría por los huecos laterales de la mascarilla y obtendríamos el efecto contrario: estaríamos posiblemente contaminando a los demás mientras respiramos, hablamos, gritamos o cantamos.